Se trata de una enfermedad infecciosa, una infección respiratoria y se suele confundir con los catarros normales debido a que los síntomas como la tos, el dolor de garganta y la congestión están también presentes. No obstante, su principal diferencia es que la rinofaringitis llega a inflamar aún más las vías aéreas y el tiempo de recuperación es mayor que una gripe normal. Por lo que el proceso puede tardar de 7 a 8 días en desaparecer, quedando las vías respiratorias con afecciones que tardarán en curarse un par de días más.

