Coma alimentos fríos o a temperatura ambiente, en lugar de calientes, para reducir la irritación bucal.
Incline su cabeza hacia atrás para ayudar a que los alimentos y líquidos fluyan a la parte posterior de la garganta para tragarlos.
Beba a través de un popote (sorbete, pajilla) para evitar el contacto con las llagas bucales.
Evite las especias, condimentos y sazones irritantes, tales como la pimienta, chile en polvo, clavos, nuez moscada, salsa, salsas de chile y de rábano picante.
Evite los alimentos ásperos, secos o de textura gruesa.
Ingiera alimentos altos en proteínas y calorías para acelerar la recuperación.
Ingiera alimentos suaves y simples, tales como las sopas cremosas, cereal cocido, macarrones con queso, yogur y budines.